15 de julio de 2010

Me di cuenta, que soy la típica pendeja que se piensa que las sabe todas, pero todas. No pilar, no es así. Tenés 16 años nada más, ¿sabes todo lo que te falta vivir? ¿todas las experiencias que tenés por delante? No nena, no tenés NI IDEA.

La vida que me espera cuando salga a la calle, a la vida de adulto. El mundo me va a comer, si es que se lo permito.

Pensar que voy al colegio para ir a la facultad, para recibirme y conseguir trabajo. Con esto, mantenerme a mí, y a mi familia si es que tengo. Para poder vivir cómoda al 100% y trabajar 25 horas al día, ¿para qué? Para llegar a mi casa, y no poder disfrutar ninguna de las comodidades que voy a tener, aunque ¿para eso están las vacaciones no? Claro, vacaciones, para poder irme lo más lejos posible y así olvidarme por una semana -dos con suerte- de todas las responsabilidades habidas y por haber. After that, voy a estar contando los años de tortura que falten para mi jubilación, si ¡jubilación! Aleluya. Trabajo toda mi vida, para terminar con una jubilación que obviamente no me va a alcanzar ni para los pañales que voy a usar cuando tenga 90 (si es que no se inventa algún método para evitar esto antes).

Decir que recién tengo 16, y quiero suponer que me falta mucho para esto, si es que permito que mi vida sea así {ojalá que no} y sea igual a todos los demás, peleando por la supervivencia en este mundo totalmente individualista.



Después de leer esto, me di cuenta que me estoy volviendo loca. Las vueltas de la vida, realmente me impresionan.


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